
Un rating negativo puede encarcer la financiación en España
Enviado por: cvelasco el 11 de dic de 2009
Dentro de las consecuencias que podrían tener para la economía española el anuncio de S&P de una posible rebaja negativa en su calificación internacional en un futuro cercano, que se comienza a vislumbrar para 2010, además de las consabidas macroeconómicas, se refiere al inevitable encarecimiento de la financiación y por lo tanto de los créditos que concede la banca.
Si a España se la recalifica de forma negativa, tal como ha ocurrido esta semana a Grecia y que de acuerdo a las principales agencias internacionales de riesgo tendría muchas probabilidades de ocurrir en 2010, el acceso a financiación por parte de la banca sería más caro y, este aumento indefectiblemente recaería en las tasas de interés de créditos al consumo e hipotecas.
Si unimos este dato con los resultados que sitúan a España e Italia como los países que mayores restricciones al crédito presentan actualmente y con sus ciudadanos que han visto seriamente deterioradas sus economías domésticas debido al aumento del desempleo y al clima de incertidumbre económica imperante.
Por otra parte, la diferente reacción que están experimentando las economías del norte y sur de Europa vuelve a poner sobre el tapete las enormes desigualdades que están experimentando los ciudadanos de ambas latitudes, pese a pertenecer a la zona euro, que pasados diez años de su instauración, no ha conseguido nivelar las grandes diferencias de ingresos y distribución de la riqueza.
Es de esperar que las declaraciones del Presidente del Gobierno estén lo bastante sólidas y fundadas para que el escenario que plantean pueda ser conseguido durante el año próximo, con una reactivación que sea sólida, consistente y que, por sobre todas las cosas pueda sentar las bases de un nuevo sistema productivo que sea capaz de absorber la mano de obra que actualmente se encuentra desempleada.
Y en cuanto a la subida de los tipos aplicados a los créditos, producto de una calificación negativa por venir; es de esperar que sólo llegue a la categoría de amenaza y que la economía española en su conjunto pueda dar el golpe de timón necesario para revertir esta tendencia, de lo contrario podría provocar un retraso importante en la salida de España de la crisis.
Imagen: Gaetan Lee