
Según la AHE, las hipotecas podrían disminuir un 30% para este año.
Enviado por: Redaccion el 25 de nov de 2007
El negocio de las hipotecas esta mostrando síntomas de estar agotado. La Asociación Hipotecaria Española (AHE), como representante de los bancos y cajas, da como un hecho cierto que el numero de nuevas hipotecas sufrirá una caída significativa del 30% interanual para 2007. Esto se deberá a los precios que están tomando las casas sumado a las dificultades que presentan ciudadanos y promotores para poder acceder a una financiación que cada día se presenta más cara. A la reducción en el número de las operaciones se ha de sumar un repunte en la morosidad al final del año.
Los datos de la actividad que fueron dados ha conocer ayer por la asociación correspondientes al mes de septiembre, una vez más confirman la profunda desaceleración que esta viviendo el sector desde comienzos de este año. El pasado mes, el saldo vivo –lo que queda por pagar a particulares y promotores por los créditos vinculados a las viviendas- representaba algo más de un billón de euros. Esta cifra representa un incremento del 17,57% respecto con el mismo periodo de 2006. Es inferior al de agosto, que fue del 18,38% y esta muy por debajo de lo registrado en septiembre de 2006, cuando el dinero prestado crecía al ritmo del 24,68%.
Las entidades más afectadas en este nuevo escenario son las cajas de ahorro. El año pasado por esta fecha, el dinero prestado crecía a un ritmo del 30%, hoy solo alcanza al 19,7%. Algo idéntico sucede con los bancos 14,8% frente a 21,3% de 2006 y en cooperativas de crédito 19,5% frente al 25,6%.
Morosidad
La asociación además espera “el empeoramiento del ratio de dudosidad (morosidad) en créditos tomados por particulares para adquirir su vivienda” como resultado del alza del euríbor, el tipo de interés al que son concedidas en España la mayoría de las hipotecas. Según estimaciones el ratio podria sufrir un incremento del 0,6%, el doble que hace cuatro años. Esto complicara la concesión de las nuevas hipotecas.
Los bancos y las cajas ya impusieron su criterio mucho más duro a la hora de prestar el dinero. Con intereses más altos, plazos mucho mas largos, productos obligatorios de cobertura ante la mínima contingencia o la obligación de contratar junto con el préstamo un sin número de otros productos, son solo algunas de las medidas que vienen adoptando las entidades en los últimos meses.