Diferencias entre créditos y préstamos
Por: cvelasco (cvelasco) 2010.06.08
Estamos viviendo una etapa en la que el ahorro y la austeridad marcan las pautas de tránsito de la economía. Tras los años dorados de la Belle Epoque de la financiación, los excesos, la especulación y la falta de formación financiera y responsabilidad, han pasado factura.
Es fundamental la formación financiera, no sólo para evitar incurrir nuevamente en los errores del pasado, sino para enfrentar el nuevo ciclo económico y financiero con la responsabilidad adecuada y el conocimiento exhaustivo de los productos financieros a nuestro alcance.
Uno de los conceptos que generalmente crean más confusión entre los usuario, son las diferencias entre préstamos y créditos. Términos que se utilizan indistintamente pero que, si bien tienen grandes similitudes, tienen diferencias estructurales que conviene saber identificar.
Préstamos
Comenzamos diciendo que un préstamo es un producto financiero en el que la entidad pone a disposición de su cliente una determinada cantidad de efectivo y establece un plazo para la devolución del mismo, al que le sumará los intereses por el préstamo y las comisiones inherentes al mismo.
Los préstamos son productos financieros de amortización en el medio o largo plazo, contemplan cuotas definidas previamente, con periodicidad preestablecida y no permiten la renovación.
Créditos
Los créditos sin embargo, contemplan diferencias desde la concesión. La entidad financiera pone a disposición de sus clientes una determinada cantidad de efectivo. Los clientes utilizarán únicamente las cantidades que necesiten y será por éstas por las que se pagarán intereses. Las cantidades no utilizadas no devengarán interés y permanecerán disponibles para ser utilizados por el cliente en el momento en que sea necesario.
Los créditos son instrumentos financieros en los que las amortizaciones de las cantidades dispuestas renuevan la línea de crédito concedida de forma indefinida y siempre con la limitación establecida por la entidad. Y generalmente, se amortizan en plazos de tiempo mucho más breves.
Si bien los tipos de interés de los préstamos son más reducidos que los de los créditos, no hay que olvidar que para los primeros se pagarán intereses por el total de la cantidad concedida, mientras que los créditos únicamente devengan intereses las cantidades dispuestas y se amortizan más rápidamente.
En nuestro sistema financiero, viviendas y adquisición de vehículos se realizan a través de la fórmula de los préstamos, mientras que las necesidades puntuales de liquidez, se satisfacen a través de los créditos.